Salir de la Mazmorra II

En ocasiones ya no podemos soportar más. El día a día, las tensiones, las responsabilidades… La moral establecida en la propia sociedad nos impulsa muchas veces a adaptarnos y encajar.

Todos guardamos secretos y, por la configuración del entorno en que vivimos y su propio desarrollo, muchas de las cosas que nos gustan a nivel personal no solo no están bien vistas sino que además son “censurables” por esa moral establecida.

Hablo de necesidades que muchos tenemos que nos ayudan a descargarnos de esas responsabilidades y encontrar formas de placer alternativas a lo que se considera “normal” (cuánto daño ha hecho esa palabra para el placer…).

Hay veces que te pude llamar la necesidad de sumisión, de probar cosas como la momificación, la feminización (vivimos en un entorno pro-machos alfa heterosexuales e insensibles y un cambio de rol en ocasiones es vitalizador, es algo que realmente te hace ver el mundo con otros ojos y otra actitud). O cuadrarte a cuatro patas y confesar que deseas ser tratado como un perro, anhelar el deseo del cuero alrededor del cuello, el tirón de la cadena.

Y muchas cosas más. Dominación Femenina. Medical. Bondage. Aislamiento. Castigos físicos.

Dominación Femenina Málaga
La Domina y uno de sus esclavos

Todo está en nuestra naturaleza y es la moral establecida que he mencionado quien nos aprisiona y pone trabas. Quien juzga, quien somete cruelmente y coarta.

Y para eso sirve el “salir de la Mazmorra”, que ya mencioné en otra ocasión: liberarte, aunque sea por un corto periodo de tiempo, atreverte a sentir y reconocer que esa “normalidad”, no tiene sentido, realmente.

Si te gusta adorar unos bellos pies, bienvenido seas. Ser sometido, humillado, azotado… todo tiene cabida en espacios seguros donde no eres juzgado, sino atendido con educación y respeto a tus necesidades, pero con la dureza necesaria que conlleva el ponerse a los pies de una Domina profesional. Porque en eso consiste el “Salir de la Mazmorra”: en atreverte a sentir libremente y buscar el apoyo que necesitas en manos de alguien profesional para una práctica controlada que te lleve a esos nuevos horizontes de placer que sabes que necesitas y no encuentras bajo la presión del día a día.

Atrévete. Osa. Ven. Las puertas de la mazmorra están abiertas, y dentro te espera el placer que anhelas, a un centímetro de los pies o las botas de Domina Ghalia.