Internamientos en BDSM I

En esta entrada no me voy a centrar tanto en las prácticas en sí, ya que hay muchos tipos de internamientos y hablaré de ellos más adelante.

Lo que quiero compartir hoy es lo que conlleva mentalmente hacer un internamiento y por qué el tributo es normalmente elevado, o puede que no, eso según las consideraciones y necesidades de cada cual. Es un factor que puede llegar a relativizar el precio, ya que un sumiso puede querer hacer un internamiento al año o puede necesitar varios.

Para la domina lo primero que implica es que va a ocupar 6, 12, 24 horas en un sumiso, lo que se pacte; esas horas son las que no va a ocupar con otro perrit@ (al menos que se pacte alguna que otra sesión conjunta) pero aun y todo, el resto de horas sigues dedicándolas al mismo sumiso.

BDSM Malaga. Domina Ghalia

No se trata solo de que no puedas atender a otra persona, se trata que vas a dedicar casi todo el día o  muchas horas en él. Es un día reservado en que no vas a hacer otros planes, no vas a tener esa “libertad” que puedes tener cualquier otro día y dedicarlo a ti misma (ver Los cuidados de una diosa, por ejemplo).

Claro está que es la domina quien decide no tener esa libertad para poder gozar de unas cuantas horas con un perro/sumiso/esclavo/siervo totalmente a sus pies, no hay que olvidar que es un trabajo y esto contaría como un viaje de trabajo o un día de reuniones continuas.

El trabajo es doble: mentalmente necesitas dedicar unas cuantas horas de planificación, una preparación para organizar tantas horas, prácticas, descansos que el sumi tendrá, pero sin salir del ambiente creado y tus propios descansos. Dónde y cuándo introducir los castigos, tener en cuenta lo que desea el sumiso, sus límites, buscar lo que sabes que le va a gustar y también la aplicación de lo que quiera aprender nuevo o hacia dónde lo quieras introducir como sumiso/esclavo. Habrá horas en las que el sumiso estará dedicado y entregado y otras donde las prácticas serán más suaves, donde lo tendrás a tus pies mientras haces otra cosa. Y es que un factor que influye también en el internamiento de BDSM es precisamente el de crear una continuidad en el tiempo y las prácticas con picos y valles.
Físicamente, puesto que existe siempre una tensión, estás con un desconocido de más o menos confianza. Tienes que estar perfecta continuamente y en actitud dominante incluso en los periodos de descanso. El sumiso paga por unas prácticas, una fantasía, un ideal, y no puedes menos que exigirte el estar lo más cerca de esa perfección. Desde los momentos de castigo, ajustando la dureza y la provocación, hasta aquellos instantes en que lo torturas con tu indiferencia o tu sensualidad.

Todo esto hace que el tributo sea el que cada domina aplica. Y puede ser alto, de un primer vistazo, pero no tanto por la recompensa, tanto para el sumiso, que es su internamiento, como el de la domina, que es el desafío de hacer bien un trabajo y una labor tan compleja y sostenida.

5 comentarios sobre “Internamientos en BDSM I

  1. De momento y, sin experiencia en una sesión, puedo decir que diferente e interesante resulta. Y me gustaría estar bajo sus pies y pertenecer a su mundo de alguna manera. Saludos.

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