Fetichismo de pies

fetichismo de pies

Fetichismo de pies

Las sesiones de fetichismo de pies, son una delicia para mi parecer, sobre todo cuando el fetichista que viene a postrarse ante mí, anhelando el objeto de su deseo, es bien educado, o cuando lo traen innato mmm…, no sabéis el placer que se puede llegar a encontrar en eso cuando ves sus reacciones al sentir mis pequeños pies sobre su cara, su pecho, su cuerpo o su rostro; esa forma de gemir, de suspirar de abrir la boca en un ruego silencioso pero sentido y anhelante…

En otra entrada ya hablamos de los fetiches, pero en este caso nos vamos a centrar solo en los pies. Ese, en mi caso, pequeño objeto de deseo. Calzando una talla 36, los míos resultan pequeños, livianos pero muy proporcionados, como podréis ver.

Qué incluye una sesión de fetichismo de pies en el dominio de DOMINA GHALIA:

Deleitarse con mis adorables y deliciosos pies, al son que yo marque. La sesión de fetichismo de pies puede ser guiada, es decir, hacer lo que yo te diga, o incluir la libertad de jugar con mis pies en tu boca a placer. O alternando entre una y otra opción.

Puede ser con olor natural o no,eso va al gusto pero se debe de avisar antes sobre la intensidad, y el fetichismo de pies deseado, pues todo el mundo tiene sus preferencias.

Con medias o calcetines, sin medias, zapatillas, botas, zapatos, con plataforma o sin plataforma, sandalias. Mil opciones más, incluso para los más avezados fetichistas de pies, que puede ir desde la vestimenta al entorno. Puede ser con látex en la mazmorra y lamer mis pies a través de la jaula, o disfrutar mientras los poso sobre ti, en mi salón, mientras leo algo y tú sientes la suave presión sobre tu piel desnuda.

También se puede incluir el siempre lujurioso y emocionante trampling con o sin zapatos, con distintos grados de presión, marcas, rozaduras…

Y si te gusta la servidumbre domestica también lo incluyo en este servicio.
Y no olvides que deberás despedirte besándolos, de rodillas ante mí, hasta la próxima ocasión.
TIEMPOS.
Media hora:
En la que se pasa volando, pero para muchos suficiente; una versión intensa y rápida para una necesidad puntual o para hacerlo muchas veces en una misma semana, por ejemplo.
Una hora:
Se puede variar según las opciones descritas… O no, y solo hacer fetichismo de pies puro y duro.
El tiempo mínimo de una sesión es de media hora, en una entrada anterior (la de tiempo de sesiones) Hablábamos de la introducción, del calentamiento, aquí pasa lo mismo, tenemos que entrar un poco en ambiente.
Mis queridos felpudos, alfombritas y aspirantes: mis pies los esperan para posarse sobre vosotros.

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