Marcas Permanentes en el BDSM

Marcas Permanentes en el BDSM

Todos y todas hacemos locuras de juventud, y los más atrevidos se hacen tatuajes por amor, y alguna que otra práctica para demostrar cosas de cara a la sociedad, a sus amistades y alrededor.

En el caso del BDSM no se crean que tampoco carece de ello, sólo que además existen prácticas como las de las marcas permanentes (también llamado human branding) en las que la parte dominante produce una marca en el cuerpo de la parte sumisa con la intencionalidad de la permanencia sobre el cuerpo. Se considera una práctica extrema, y conlleva una fuerte cantidad de entrega y compromiso.

Por supuesto hay distintos tipos:

Tatuajes:

Realizarse en un tatuaje la marca de tu Ama o tu Amo es un regalo para él. Ya sea su marca personal o la marca de esclavitud (por ejemplo el tatuarse la «K» de «Kajira», esclava en goreano, es algo que ya hemos visto). Lo bueno del tatuaje es que en caso de que la relación se extinguiera (y ese es siempre uno de los grandes «peros» de esta práctica), puede borrarse con láser o hacerse un cover con otro tatuaje.

Escarificación:

Consiste en realizar cortes para que se produzca una cicatrización que rompa el equilibrio de la piel y así crear una marca. También es una forma de menos a más. Se puede empezar con pequeños cortes para crear unas iniciales, hasta las formas más elaboradas que llegan a ser verdaderas obras de arte en el cuerpo. Lleva tiempo de curación y hay que supervisar muy bien el cuidado de esa cicatrización que lleve a la aparición de una marca indeleble.

marca

Quemadura:

Digamos que dentro de las marcas permanentes en el BDSM esta es una de las más importantes y personales, dado que la quemadura la aplica el dominante directamente (la escarificación requiere de muchos conocimientos y el tatuaje de talento, además de esos conocmientos).
En este caso la quemadura se aplica con un hierro candente (con una intensidad controlada), sobre la parte requerida. Y es realmente impresionante. La quemadura también necesita mucha supervisión durante su curación.

¿Qué importancia tienen las marcas permanentes en el BDSM?

Realmente no es un requisito. Es un regalo. Algo que debería, según nuestra opinión, reservarse a las parejas más estables. En la práctica profesional normalmente no es algo que acepte de entrada, dado que debe conocerse muy bien a la otra persona, a la parte sumisa, para otorgar la marca. Y debe existir un vínculo fuerte.

Un dominante no debería exigir una marca permanente. Es algo que un sumiso debería ofrecer con toda su confianza y entrega, una decisión meditada, no espontánea ni inmediata. No hace falta mutilarse para demostrar sumisión. Es el comportamiento y la entrega la que lo hace.

La Domina o el Dominante tiene la gran responsabilidad de aceptar el realizar o supervisar esa marca permanente, y debe ser producto de largas conversaciones, dejando las hormonas de lado y siendo muy conscientes de lo que significa, como dominante, persona y parte implicada.