BDSM Profesional: Perseverancia

En más de una ocasión, en varias conversaciones, me preguntan ¿qué crees que es lo más importante en este negocio? Conozco la respuesta de muchas dominantes profesionales: físico, conocimientos, dinero; no hay dos respuestas iguales.

Yo os doy la mía: la perseverancia. Ya he dicho que para mí fue convertir mi pasión en mi profesión, pero, sin duda, o que más me aporta, además de las sonrisas de mis sumisos al final de la sesión, de mis fetichistas cuando se despiden de mis pies, es el saber que siempre puedo mejorar.

Perseverancia: puedo mejorar más, aprender cosas nuevas (que hago de continuo), perfeccionar lo que ya sé, poder satisfacer a nuevos sumisos con nuevas técnicas, con más juguetes o elementos distintos, inventiva, improvisación, y mucha, mucha práctica. Y es que la perseverancia es lo que te hace llegar a más, lo que hace que siempre haya una sonrisa inesperada en plena sesión. Ir a talleres, buscar información, leer, preparar las sesiones con antelación para saber cómo va a discurrir, idear nuevas prácticas para los sumisos que vienen a postrarse a mis pies.

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Hay mucho intrusismo en esta profesión. Chicas y chicos que creen que por tener un flogger barato y pegar dos voces ya son dominantes profesionales; y eso no solo no es así, sino que al final, hasta mi mazmorra llegan sumisos desilusionados, que se sienten mal, estafados por experiencias pasadas y algunas veces, incluso, recelosos. Y ahí viene el valor de la perseverancia: ofrecer lo que sé que desean y cubrir al máximo la expectativa que tienen de la sesión, siempre dentro de unos límites, los suyos y los míos.

Persevero: acudo a cursos, hablo con profesionales del BDSM profesional, busco nueva información y me reúno o invito a mi dominio a gente muy experimentada de la que aprender más y profundizar mejor. Steward también me propone ideas, me suministra información y discuto con él nuevas vertientes y posibilidades, dándome siempre su sincera opinión para eso, para que perseverar en mi objetivo. Porque toda perseverancia tiene un objetivo. Y en el BDSM Profesional, mi objetivo es y siempre será, ser la Diosa que la sonrisa de mis sumisos dicen que soy.