Fornifilia. Sirve a tu Diosa siendo un mueble

fornifilia

En realidad esta entrada iba a estar dedicada al Furry, uno de esos fetiches que tienen que ver con disfrazarse de animal y tener sexo y relacionarse con otros iguales en fiestas privadas, donde el disfraz es una parte tan importante.

Pero… es Agosto y hace mucho calor y estábamos sudando solo de pensar en escribir. Así que nos hemos decantado por algo más fresquito, por lo que hablaremos sobre la fornifilia. Principialmente porque se va sin ropa y puede ser en interior refrigerado.

¿La forniqué? Fornifilia. Dícese de la atracción y excitación sexual por imitar o ser un mueble. Sí, ser un mueble. Un mueble aparador, un candelabro, lámpara, mesita de café, un plácido escabel para la Diosa, alfombra, mesa o silla.

La fornifilia cuenta con una amplia historia, y es una práctica donde el componente esencial es la humillación. Humillación hacia el sumiso porque es solo un mueble, y no merece otra consideración. Puede o no tener algún otro valor, y se le puede castigar añadiendo dificulatades a su labor como ataduras, pinzas, cera (puede tener que sostener una vela con las manos mientras le cae la cera en las manos… o con el orificio que el dominante determine), estar en contacto con una superficie incómoda o especialmente preparada para la prueba, como cubierta de alambre, chinchetas. Es una prueba de resistencia, además, pues sostener dos candelabros puede no parecer gran cosa. Hasta que pasa la primera hora y la incomodidad física unida a la maldad del dominante empieza a hacer aparecer incomodidad y calambres. Ya ni hablamos de hacer de mesa donde la respiración se debe de cuidar para no alterar lo que haya en su superficie (normalmente un cristal grande o una tabla) o ser una silla.

aseo
Aseo tuvo uso de escabel humano

Hay prácticas más extremas unidas a la fornifilia como ser, además, un retrete humano (para lluvia dorada o coprofagia) o los ceniceros humanos, donde para esos adictos a lo extremo, les apagan los cigarros en diversos sitios como manos o lengua, o se deja caer sobre ellos la ceniza.

Pero sin duda lo que tiene como gran componente es el factor de humillación, de prueba, de retar al sumiso o la sumisa no ya a ser una mesa humana sino a superar su resistencia y aguantar el tiempo de la prueba, ya sea proporcionando luz, sosteniendo libros, o lo que quiera que se invente para la ocasión. Es un fetichismo que ha dado para grandes galerías de fotografía fetichista y para malvadas ideas para decorar una mazmorra.

Además, para la fornifilia pueden añadirse otras prácticas como el bondage o complementos de látex. El primero para aumentar la indefensión, crear crueles ataduras en diversas partes del cuerpo, el segundo para sumar fetichismo más fetichismo.

fornifilia con latex
fornifilia con látex

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