Equilibrio en el BDSM: lo profesional, lo personal y la satisfacción.

Estudio Ghalia BDSM Benalmádena

Soy una dominante profesional, no os cojo por sorpresa con esa declaración, ¿verdad?

A menudo sucede que cuando una más disfruta de su trabajo más se aproxima a ese tremendo abismo que es el BDSM. En estos casos Steward cita mucho a Nietzsche: «si mucho miras a un abismo, el abismo concluirá por mirar dentro de ti».

Y el BDSM, como todo, hay que tomarlo en las dosis justas. No quiero el BDSM rigiendo mi vida: quiero disfrutar de él, quiero echarlo de menos en mi vida diaria y así poder sumergirme con mayor placer en él en las sesiones que dirijo. A fin de cuentas, cuando solo bebes el mejor champagne, al final no lo aprecias, porque no bebes otra cosa. Algo semejante sucede con el BDSM.

Por supuesto respeto y apoyo quien haga del BDSM 24/7 en toda su plenitud, su vida, pero yo quiero más cosas que eso, necesito más para llenarme como persona. Y sobre ello advierto también a mis sumisos: no te sumerjas totalmente, disfrútalo, échalo de menos, vive, y haz que el BDSM sea parte de ti, no tú enteramente. Por eso no quiero tener esclavos 24/7 al uso: puede que para algunos sea una fantasía, y lo es… durante un tiempo. Después se puede volver pesado y repetitivo. Lo mejor es, siempre, disfrutar de esa parte de forma adecuada, en tiempos de más o menos duración, pero vivir, entre sesiones, no convertirlo en tu mundo, porque sino, no lo apreciarás en su totalidad.

De ahí que el formato de esclavo que esta Domina quiere sean aquellos dispuestos a vivir su vida pero escuchar mi canto de sirena y dejarlo todo para venir a complacerme como su Diosa y desesperar por mi atención.

De ahí que crea que el BDSM es algo que siempre permanecerá en la sombra, en el underground, porque a fin de cuentas se disfruta más cuando es tu secreto, cuando, en una conversación entre amigas, hablan de lo «atrevido» de esposar a su pareja y mandar… Ay, chicas, si yo os contara se os caerían las bragas.

Con todo esto vengo a decir que como dominantes o sumisos, no hagáis del BDSM vuestra vida, sino parte de vuestra vida, y lo disfrutaréis mucho más. Respetando al 100% a quienes decidan hacerlo el núcleo central de su existencia.

Para mí sigue siendo mi profesión, nacida de mi afición. ¡Pero no estás siempre trabajando! Disfrutad la vida, haced vuestra vida sana y sensata, y cuando haga falta una sesión, cuando queráis experimentar el dominio o la sumisión, encontrar un escape a la realidad y a la sociedad tirana, entonces buscad el refugio del BDSM, que siempre estará ahí, esperando.

Los tiempos, que sean los vuestros. Da igual si hacéis una sesión a diario, al acabar el día, o a la semana. O simplemente cuando se apetece Y se puede. Pero ante todo disfrutadlo, daos la oportunidad de echarlo de menos, encontrad el equilibrio.

Un comentario sobre “Equilibrio en el BDSM: lo profesional, lo personal y la satisfacción.

  1. Me ha parecido SU comentario Fantastico , es asi como hay que vivirlo , saborearlo , disfrutarlo y hacerlo junto con el resto de cosas importantes que nos rodean , sinceramente me encanta Su forma de ver las cosas y las clara que las tiene , enhorabuena , me gustaria tener esa sesion y conocerla .

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