Asfixia y control de la respiración

máscara

La asfixia erótica y control de la respiración, también conocido como «breatheplay» es una de las prácticas que se suelen dar en las relaciones y sesiones de BDSM, aunque no exclusivas de este ámbito. Implica, por supuesto, una gran confianza en la pareja o parte dominante que lleva a cabo la parte de privación de respiración o sofocamiento, ya que se puede hacer de diversas formas.

En ocasiones se utilizan máscaras especialmente diseñadas para ello, tanto de látex como de cuero con impedimento para respiración y con posiblidad de regularla ya sea usando tubos que se insertan en los orificios nasales, o tapones que regulan la entrada de aire.

También puede hacerse por estrangulación, aunque esta práctica suele dejar huella si se tensa demasiado debido a la rotura de capilares, y en las que se puede usar gran cantidad de variaciones, desde cuerdas de ahorcado con sus trece vueltas preceptivas a correas de cuero, cinturones, nudos de shibari de varias vueltas en torno al cuello o incluso las propias manos, después de inmovilizar al sumiso adecuadamente, apretándole la nariz y la boca.

La asfixia por compresión es la que se produce al sumar peso sobre el tórax del sumiso y que le impide respirar por no poder llenar los pulmones de aire. Se puede realizar sumando peso sobre el pecho o incluso sentándose en él, torturándolo lentamente, haciendole ver que está indefenso y que tiene que asumir que la dominante tiene el control hasta del aire que puede absorber y que si lo hace, es solo gracias a ella. Por supuesto siempre dentro del rol y de los límites sensatos y consensuados previamente.

El breatheplay se puede usar con diversos motivos, ya sea porque al sumiso, aparte de producirle esa sensación de sofocación y falta de respiración le hace sentirse aún más entregado a la dominante o como castigo. La asfixia erótica recibe ese nombre porque debido a las situaciones suaves de hipoxia produce en las personas receptivas a esta práctica, fuertes sensaciones durante el orgasmo llegando a multiplicar esas mismas sensaciones tanto en hombres como en mujeres.

No deja de ser una práctica de riesgo debido a los accidentes, a la posiblidad de dejar marcas y a la falta de recuperación por parte de la persona que sea el objetivo de la asfixia, y por ello siempre se ha de realizar de una forma responsable y muy consciente por parte del dominante. Es una de esas prácticas consideradas límite, ya que sin duda puede entrañar riesgos. No olvidemos la cantidad de personas relevantes y casos históricos en los que han habido fallecimientos debido a la asfixia erótica o autoerótica. Lo que nunca se dice es todos los que han sobrevivido y lo practican o han practicado de manera consciente y sensata para llegar a nuevas formas de autonocimiento y de disfrute, tanto dentro como fuera del BDSM.