Así fue la fiesta FemDom del 16 de Febrero en Estudio Ghalia

FemDom Benalmádena

En primer lugar, antes de hablar de lo que se hizo y el ambiente, quiero agradecer a todas las Señoras, Dominas y Amas que vinieron a acompañarme a esta pequeña reunión que quise hacer para dejar correr un poco nuestro espíritu de Dominantes a sus anchas.

La celebración fue en un ambiente entre amigas, siempre con el FemDom como objetivo, queriendo disfrutar de ello y con los siervos, sumisos y perros correteando a nuestro alrededor, atendiendo nuestras peticiones, deseos y órdenes, cosa que siempre es divertido, y más compartido entre la hermandad femenida, la sororidad dominante, en este caso.

Conforme llegaban las primeras Señoras fueron recibidas por los sirvientes que nos atendieron ese día en su condición sumisa, esforzándose por ser respetuosos y serviles, recogiendo sus abrigos, preguntando por sus necesidades, si querían un refrigerio, siempre con la más estricta cortesía que siempre demando en los que me sirven.

Fue todo muy distendido. Hubo charlas animadas sobre las alfombras humanas y escabeles, y continuamos el día con una comida. Mi manada de perros sirvió el almuerzo con tacto y educación, además del placer de estar sirviendo a un grupo nutrido de dóminas.

Hicimos una breve parada después y seguimos con una sesión de belleza y maquillaje, para prepararnos a continuar la jornada, lo que dio pie a los juegos. Las Señoras quisieron divertirse y los sumisos lo disfrutaron tanto como sufrieron. Es curioso cómo se me dibuja una sonrisa malvada conforme escribo esto. Así, con los perros a nuestra disposición, se recorrieron diversas fantasías y juegos, desde los azotes y pequeñas torturas a entrenamiento de perros, ponys, sissys, alfombras humanas. Todos los sumisos listos para complacer nuestros más pequeños deseos y órdenes.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Tras la diversión se sirvió un café con pastas que disfrutamos con más conversación amigable mientras alguna de nosotros punteaba esa charla con los sonidos del castigo, de los latigazos y fustazos que siempre son música para nuestros oídos.

Finalizamos el día con los perros donde deben estar: en su sitio, a nuestros pies.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.