Las mordazas son uno de esos elementos con los que tanto se fantasea a la par que es, junto a la fusta y las muñequeras, una de las imágenes del BDSM.

¿Qué utilidad tienen las mordazas? Aparte de tapar la boca, son usadas como castigo o entrenamientos. Hay de muchos tipos y además el dominante elige para qué quiere usarlas.

¿Qué tipo de mordaza podemos usar?

Mordaza de bola
Las mordazas de bola son de las más clásicas en el BDSM. Pueden ser sólidas (enteras) o perforadas, lo que facilita la respiración del sumiso. Y también tienen distintos calibres en función de lo que se quiera forzar la postura de la boca.
Suelen estar hechas de silicona médica, plástico duro o similar.

También son de cinta, es decir que se atan a la nuca, o de arnés, que tiene tiras de cuero que pasan por toda la cara.

Mordaza perforada, de las favoritas de Domina Damsel.

Las mordazas de aro
Por su lado las mordazas de aro, tanto en aro metálico como de plástico, silicona o incluso algún otro material recubierto.
Este tipo de mordaza que también puede ser de distinto diámetro del aro tienen una función que instiga a la humillación puesto que no se puede controlar el flujo de saliva y puede caer.

Una variante de la mordaza de aro es la de araña, que tiene dos salientes a cada lado del aro hacia la cara.

Mordaza de araña

Brocal y brocal con tapón

Son mordazas muy enterizas, que cubre a veces hasta la nariz. Fuerza la boca a estar abierta y se puede cerrar con un tapón. Suele ser una mordaza más avanzada, rígida y bastante exigente. La parte de tapón regula la respiración, haciendo que, al estar cerrada, les cueste más respirar. Da para muchos juegos interesantes. Pueden ser en cuero, cuero remachado, silicona o metal

Mordaza brocal de silicona

Mordaza de bocado
Muy parecido al concepto de un bocado equino es más un a mordaza de restricción con un componente de humillación que de enmudecimiento. A veces los bocados son blandos, rellenos de espuma o de algún otro material, o más rígidos, como de cuero, madera o silicona médica rígida. Puede ser además con formas determinadas, cilíndricas o planas, o bien más fantasiosas como huesos.

Mordaza de bocado en forma de hueso.

Mordaza de Ganchos y otros aperos metálicos
Otras variantes son la mordaza de gancho que tira de las comisuras de la boca forzándola a una postura. También las de inspiración médica-odontológica que permiten regular la apertura y el sumiso no podrá cerrarla.

Hay muchas más desde luego, desde las mordazas de bola hechas con cuerdas y un hábil trenzado a las cintas adhesivas que cubren la boca y puede que algo más o las de entrenamiento que tienen perillas hinchables para forzar la apertura o la lengua o las que incluyen dildos.

Todo depende de la maldad y los intereses de cada pareja BDSM. Son todo un mundo.

¿Cuáles son vuestras favoritas?

Una respuesta a «Las mordazas, placeres mudos»

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